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cultura – briega https://devbriega.fabrikagrafika.com.es Tue, 14 Jul 2026 15:44:47 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 Liberación de París del nazismo en 1944. «La Nueve», los antifascistas españoles que hicieron historia https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/historia/es-historia-liberacion-paris-nazismo-1944-nueve-antifascistas-espanoles-que-hicieron-historia/ Tue, 14 Jul 2026 13:41:51 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/es-historia-liberacion-paris-nazismo-1944-nueve-antifascistas-espanoles-que-hicieron-historia/ En agosto de 1944, París fue liberada del nazismo gracias a la valentía de los antifascistas españoles, exiliados de la Guerra Civil, que lideraron la primera columna de soldados en entrar en la capital francesa, marcando un hito en la lucha por la libertad en Europa.

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Las campanas de París repicaban pasadas las 9 de la noche del 24 de agosto, tras casi cinco años de guerra en sus calles se comenzaba a entonar «La Marsellesa»; mientras en la Plaza del Ayuntamiento se reunían 144 antifascistas españoles en carros de combate junto a miembros de las Fuerzas Francesas del Interior, aún debían hacer frente a una guarnición de más de 15 mil nazis alemanes en la ciudad parisina. Al día siguiente el diario francés «Libération» abría con el titular: ILS SONT ARRIVÉS! (¡Ya han llegado!), era la entrada oficial en París para barrerla del nazismo de una vez por todas y poner fin a la Francia del régimen de Vichy en la Segunda Guerra Mundial.

Tiempos de lucha armada y Resistencia, ocupación nazi de Francia.

Tras la ocupación militar nazi del territorio francés, Hitler necesitaba asegurar una dominación apacible y rentable para sus intereses bélicos, la autoridad francesa representada en el viejo mariscal Pétain ofrece esta oportunidad. Se establece un gobierno colaboracionista convencido de la victoria alemana, queriendo sentar las bases de una futura paz europea con la Alemania nazi como vencedora. El gobierno de Vichy se compromete, según el armisticio firmado el 22 de junio de 1940, a reprimir duramente los focos de resistencia política y militar que hubiera, de esta manera el ocupante alemán evitaba la impopularidad de tales medidas.

El gobierno francés participa activamente de la represión, asegurándose de esa forma su existencia como súbdito frente al ocupante, entregando numerosos rehenes a las autoridades alemanas para su fusilamiento en las principales ciudades francesas. La Resistencia Francesa organiza una ofensiva total a pesar de esta represión que desenmascaran al ocupante alemán, iniciando una complicada dinámica de acción y solidaridad. Las acciones armadas provocan fusilamientos de franceses, pero engrosa el apoyo decidido entre la población.

Esta acción armada, llevada al principio bajo la forma de guerrilla urbana, se extiende al mundo rural a principios de 1943, produciéndose la unificación de la Resistencia Francesa para coordinar operaciones clandestinas de sabotaje contra el régimen nazi. Se crea el Consejo Nacional de Resistencia cuyo brazo armado eran las Fuerzas Francesas del Interior. Los resistentes fueron hombres y mujeres de todas las edades, siendo universitarios, maestros, periodistas, ingenieros, pero fundamentalmente obreros, tenderos o artesanos. Todas las capas sociales, todas las sensibilidades filosóficas y religiosas estaban representadas en el seno de la Resistencia. Una gran cantidad de extranjeros combatieron con los resistentes franceses: destacando antifascistas italianos, antinazis alemanes, y sobre todo republicanos y anarquistas españoles refugiados en Francia. 

Quienes decidieron participar de la lucha armada pusieron en valor su interés estratégico, el entrenamiento antes de los combates, propagar información entre la población, crear un clima beligerante sobre las tropas alemanas y por último facilitar la expansión de las tropas aliadas al final de la guerra. Y ese es el punto al que se llega en los albores del verano 1944 tras el Desembarco de Normandía, y el avance de estos soldados de las tropas aliadas que no hubiera sido posible sin la determinante actuación resistente. La lucha contra el nazismo en Europa, por lo tanto, podemos asegurar que la sostuvieron y perpetraron estos hombres y mujeres resistentes. Son al mismo tiempo héroes y gente sencilla, dado que se atrevieron a llevar a cabo un combate siguiendo sus propias convicciones y asumiendo grandes riesgos.

Los planes Aliados frente a los nazis en el verano de 1944.

Con la Batalla de Normandía a partir del 6 de junio de 1944 comienza la liberación del territorio francés, junto a su avance hacia la línea del río Rin para penetrar directamente en el territorio nazi alemán; sin embargo, esto chocaba con los distintos intereses que tenían los Aliados. Los estadounidenses querían iniciar un rápido avance aprovechando las pérdidas sufridas por la Wehrmacht, de esta manera había comenzado una carrera por llegar antes que los soviéticos a Berlín. Además, la liberación de París entrañaba contratiempos para los planes estadounidenses aparte de las consecuencias militares y logísticas, y eran las consecuencias políticas de la recuperación de una soberanía total francesa bajo el mandato de Charles De Gaulle.

Sin embargo, se impondrían las pretensiones del Gobierno provisional de la República Francesa que quería recuperar la capital parisina como gran símbolo de la liberación nazi. Estados Unidos y Gran Bretaña querían crear en el territorio francés una entidad bajo su control, la «Allied Military Government of Occupied Territories»), conocida por sus siglas AMGOT, y tratando de crear un cordón de seguridad ante las organizaciones revolucionarias antifascistas que estaban siendo la punta de lanza en la lucha contra el nazismo.

Tras los avances en las primeras semanas por el territorio normando francés, a finales de julio de 1944, se lanza una ofensiva que rompe por completo las líneas defensivas alemanas, convirtiendo los combates en una guerra de maniobras rápidas y embolsamientos. Concluidas estas operaciones, la intención del General estadounidense Leonard T. Gerow era rodear París por el norte sin acceder a la ciudad, pero el recién nombrado jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Francesas del Interior, Pierre Koening, fue el encargado de organizar una insurrección popular en París que obligase a liberarlo para adherir nuevas fuerzas de combate de La Resistencia. Al considerarse fundamental para dicho objetivo la liberación de París, se dieron órdenes del incremento de los sabotajes y las acciones guerrilleras.

Por otro lado, las órdenes dictadas por Adolf Hitler a principios de agosto era la destrucción incondicional de París, convertirlo en ruinas en caso de ataque aliado, y represaliar sin paliativos a cualquier resistencia interna por parte de la población. Sin embargo, cuando llegó en agosto Dietrich von Choltitz, comandante alemán del Gran París, rápidamente los oficiales alemanes le convencieron de que los planes de destrucción de París serían completamente inútiles. Además este sabía que, a pesar de contar con unos 20 mil soldados alemanes, estaban mal equipados para la lucha y desconectados de otras unidades de combate. 

La insurrección popular y la huelga general en París por la Resistencia.

La Resistencia interior parisina daría un paso adelante a mediados de agosto, imitando a la insurgencia polaca que a principios de ese mes se habían levantado en Varsovia contra las tropas alemanas. En París su puesto de mando se emplazaba bajo la plaza de Defert-Rochereau, donde se encuentra la entrada a las catacumbas de la ciudad. El marxista Henry Tanguy, que había sido comisario político en la XIV Brigada Internacional en la Guerra Civil española, actuaba junto al delegado militar gaullista Jacques Chaban-Delmas, que a pesar de saber que contaban con fuerzas pobremente equipadas y sin enlaces radiofónicos con el exterior, iniciaron movimientos para rodear algunos núcleos de presencia alemana.

El 13 de agosto se sublevaron los trabajadores del metro y la Gendarmería Nacional, dos días después lo hicieron los carteros parisinos, requisándose vehículos para blindarlos ante la lucha que estaba a punto de iniciarse. El Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Francesas del Interior, había ordenado frenar la revuelta parisina, pero los gaullistas no estaban dispuestos a dejar la iniciativa de esta insurrección en manos de los marxistas, así que no se opusieron cuando el 17 de agosto una reunión del Consejo Nacional de la Resistencia decidió intensificar la lucha urbana, mientras los alemanes comenzaban a evacuar la ciudad parisina.

El 18 de agosto estallaba la huelga general en la ciudad a la que se unieron miles de obreros parisinos, levantaron barricadas para dificultar el movimiento de las tropas alemanas e iniciar sabotajes contra sus vehículos. Se produjeron ese mismo día combates en torno a la Prefectura de Policía en París, tomada por los resistentes franceses. El 20 de agosto, el mando de la Resistencia francesa se instala en los subterráneos del Ayuntamiento de París, y se organiza un plan para tomar los distintos ministerios. Adolf Hitler ordenó a Dietrich von Choltitz la destrucción total de París, sin embargo, la guarnición alemana decidió tan solo desarrollar un combate honorable para salvaguardar las apariencias de sus oficiales.

Sin embargo, la insurrección popular en París ante los alemanes fue definitivamente apoyada por el avance de las tropas aliadas, no sin antes enormes disputas internas en las direcciones militares con intereses estratégicos contrarios. Charles De Gaulle consideraba que debía ser la División Leclerc, encuadrada en el Tercer Ejército del general George Patton, la que tuviese la gloria de liberar París, frente a los planes de los norteamericanos. Esta división desoyó las órdenes estadounidenses superiores de no avanzar sobre París, y se dio la orden a Raymond Dronne (capitán al mando de «La Nueve» conformada por 150 españoles antifascistas) de que imprimiera un ritmo de avance rápido sobre la ciudad parisina a partir del 23 de agosto.

La Nueve, compañía de antifascistas españoles en la liberación de París del nazismo.

Esta compañía estaba conformada por antifascistas voluntarios de origen español que se habían unido en el Norte de África al Ejército de la Francia Libre tras haber escapado del Franquismo y reencontrarse de nuevo en territorio colonial francés. Tras el armisticio de junio de 1940, muchos de estos españoles antifascistas son obligados por la Francia de Vichy a incorporarse a batallones de trabajos forzados, o ser repatriados a la España franquista. La primera opción es la que muchos españoles tomaron para no acabar condenados a muerte por el Franquismo, hubo muchos casos de deserciones y ocultaciones esperando que llegasen las tropas aliadas en noviembre de 1942.

La Francia Libre se estableció en Argelia, y la Legión Extranjera Francesa pasó bajo las órdenes del general Charles De Gaulle reanudando muchos españoles su lucha contra el fascismo. Cuando nació la División Leclerc, dos mil españoles antifascistas se sumaron a ella y entre ellos destacaba la Novena Compañía, integrada por una representación del frentepopulismo español con socialistas, anarquistas, poumistas, liberales republicanos y algunos marxistas estalinistas. Sus primeros combates como luchadores antifascistas fueron contra los restos del Afrika Korps, compuesto por tropas alemanas e italianas en diciembre de 1942 en Túnez, conquistando en mayo de 1943 la ciudad portuaria de Bizerta.

El 29 de julio de 1944, la División Leclerc embarcó en Southampton hacia Francia, llegando el 4 de agosto a la Playa de Utah, en territorio de Normandía. Los primeros enfrentamientos contra la Wehrmacht alemana fueron en Rennes, Le Mans, y junto a tropas estadounidenses en Alençon, además el 12 de agosto de 1944 capturaron a casi 130 prisioneros alemanes en la localidad de Eccouché. El 16 de agosto sufrieron el ataque de las divisiones de las Waffen-SS, las 9ª y 116ª Divisiones Panzer y 3ª División de Paracaidistas, y los españoles antifascistas perdieron a algunos compañeros en estos combates. A pesar de la composición antifascista de esta fuerza española, los mandos militares franceses y estadounidenses habían grabado a sangre y fuego una consigna: «Aquí no se viene a hacer la revolución», de esta manera quisieron desactivar cualquier intento de agitación política anticapitalista.

Definitivamente, se toma la determinación de avanzar casi 200 kilómetros desde el municipio de Argentan hasta París el 23 de agosto. Esta decisión contrarió bastante al general estadounidense Leonard T. Gerow, pero el Jefe Supremo de las tropas norteamericanas, Dwight D. Eisenhower, entendía que este movimiento de las tropas francesas era imparable, por lo que decidió enviar a una división de infantería estadounidense para obtener los beneficios políticos de haber contribuido a la liberación de la capital francesa. Este ataque sobre París se realizó sin apoyo aéreo de los aviones aliados, la compañía de «La Nueve» alcanzó el sur parisino rodeando las posiciones defensivas alemanas en la zona oeste, y siendo recibidos con gran apoyo en los suburbios parisinos. En estos barrios se enarbolaba la bandera tricolor francesa al paso de los españoles antifascistas con la bandera tricolor republicana. Los carros de combate avanzaron hasta entrar en París por la Plaza de Italia, la primera unidad militar en entrar en la urbe, y en concreto el blindado denominado «Guadalajara» alcanzó a las 21:20 de la noche la Plaza del Ayuntamiento de París.

Los primeros disparos de las fuerzas de «La Nueve» se efectuaron desde el blindado denominado «Ebro», dirigido por el anarquista canario Miguel Campos. En las cercanías del Arco de Triunfo parisino también patrullaban algunos blindados españoles que paseaban con nombres como «Belchite», «Brunete», «Madrid», «Gernika» o «Don Quijote». Previamente algunos anarquistas intentaron poner como nombre a otro carro de combate «Durruti», pero los franceses no lo permitieron por ensalzar la figura del revolucionario leonés. En el Ayuntamiento parisino, Amado Granell, subordinado de «La Nueve», fue entrevistado por la Radio de París y también conversó tanto con Georges Bidault (un católico liberal presidente del Consejo Nacional de la Resistencia que sería en 1946 presidente de la República Francesa) como con el marxista Henri Rol-Tanguy.

Raymond Dronne, el jefe francés que dirigía esta Novena Compañía fue hacia la comandancia del general nazi Dietrich von Choltitz para firmar su rendición, pero mientras esto sucedía a lo largo de la mañana del 25 de agosto los antifascistas españoles tomaron al asalto la Cámara de los Diputados, el Hotel Majestic y la Plaza de la Concordia sufriendo únicamente una baja por una guarnición alemana completamente desgajada. A las 15:30h. de la tarde los soldados nazis se rindieron, y se recibió como prisionero al propio von Choltitz, que solicitó entregarse a alguien de su rango militar mientras las tropas francesas entraban en la capital parisina. El general estadounidense Eisenhower había dado órdenes a sus tropas de colaborar con los franceses, y sería al día siguiente cuando las tropas aliadas entraron ya triunfantes en París.

Últimas campañas de «La Nueve» y toma del refugio de Adolf Hitler.

Las batallas de la Novena Compañía continuarían, y en el frío invierno de 1944 les llevaría hacia el boscoso camino de Baviera. Primeramente, el 8 de septiembre abandonaron la capital francesa hacia Andelot-Blancheville, donde hicieron prisioneros a trescientos alemanes en la toma de ese municipio. El 15 de septiembre se atravesó el río Mosela y se estableció una cabeza de puente tras las líneas alemanas donde se llevaron a cabo algunos enfrentamientos. A finales de septiembre se entregaron las principales condecoraciones en la ciudad de Nancy al capitán francés Raymond Dronne, pero también al subteniente canario Miguel Campos, al sargento catalán Fermín Pujol, y al cabo gallego Cariño López; todos ellos recibieron la Medalla Militar y la Cruz de Guerra. En noviembre de 1944 «La Nueve» tomaría la ciudad francesa de Estrasburgo, y después quedarían estancados en el frío invierno alemán una vez atravesadas las líneas del río Rin, que es el que les infringió las peores bajas. Finalizado el invierno «La Nueve», aunque diezmada por el frío invernal pasado, reanudó operaciones militares en la primavera de 1945 tomando el 5 de mayo el «Nido de Águila», la casa-refugio de ocio de Adolf Hitler en Berchtesgaden, de donde dicen algunos antifascistas españoles que se llevaron algún reloj de oro e incluso sábanas.

El fin de la guerra sobrevino tres días más tarde, por lo que los españoles que estaban aún en activo en ese momento, o bien se reintegraron en otras unidades del Ejército francés, o bien se desmovilizaron convirtiéndose en civiles y quedándose en Francia gran parte de sus vidas, debido a la Dictadura franquista en España. Su ímpetu en el combate no sirvió para poner fin al Franquismo como muchos deseaban, ya que los Aliados permitieron ese régimen como garante contra las ideas revolucionarias de izquierdas en Europa. Estos veteranos de casi diez años en conflicto continuado siguieron como exiliados políticos, reintegrándose como trabajadores en diversas ciudades del territorio francés y encontrando homenajes a su lucha antifascista únicamente al final de su vida. El último de los miembros de «La Nueve» vivo fue Rafael Gómez Nieto, quien falleció por Covid-19 el 31 de marzo de 2020 a los 99 años de edad en una residencia de ancianos en Estrasburgo.

La lucha contra el fascismo en la Francia actual, la nefasta experiencia del Frente Popular.

La larga sombra del fascismo nos persigue desde el siglo pasado en Europa, su esencia ha quedado enmarcada en la corriente política estructural asumida por el neoliberalismo, y siguen formando parte de ese sistema. Ayer se llamaba Henry Ford, actualmente se llama Elon Musk. La violencia de extrema derecha es un problema real en auge en los últimos años, los datos indican que los atentados fascistas han crecido en un 320% en todo el mundo. En el primer semestre del año 2020 solo en EE.UU. el 70% de las acciones denominadas como terroristas, respondieron a una motivación de la ultraderecha. En Francia este crecimiento de la ultraderecha viene alertando desde hace décadas con el Frente Nacional y otros idilios políticos con discursos que generan violencia social contra grupos como mujeres, personas LGTBIQ+ o migrantes.

No solamente el gobierno conservador del presidente Emmanuel Macron ha tenido responsabilidad en permitir esta atmósfera prefascista en Francia; sino también la izquierda parlamentaria y reformista desilusionando una y otra vez a la clase trabajadora. La conformación de un Frente Popular como en las pasadas elecciones, debiendo hacer pactos con liberales, les ha convertido en la mano izquierda del capitalismo. No puede haber otro sentido común más que el revolucionario. Muchos dirigentes de izquierda francesa, y también lo hemos vivido en España con Podemos, aseguraban que era el momento de hacer un cordón sanitario a la extrema derecha, pero la estrategia que han utilizado está abocada al fracaso porque la socialdemocracia jamás fomentará la creación de una fuerza social de la clase trabajadora.

La experiencia de los Frentes Populares en el pasado tanto en Francia como en España en los años 30 nos llevan a pronosticar de manera clara que los pactos de mínimos con la burguesía bajo la premisa de frenar el fascismo solo son concesiones que acaban saliendo caras cuando es demasiado tarde para rectificar. A la extrema derecha se la frena con la práctica de la lucha de clases, organizando un frente político y social desde abajo, y no desde frentes republicanos de las burocracias de partidos ni sindicatos. Seguiremos afirmando que, frente a toda derrota, hace falta organización.

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Manuel de Cos Borbolla. Fotógrafo de la represión https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/historia/es-historia-manuel-cos-borbolla-fotografo-represion/ Tue, 14 Jul 2026 13:41:26 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/es-historia-manuel-cos-borbolla-fotografo-represion/ Son varios los archivos fotográficos de la guerra de España del 36 recientemente descubiertos con negativos imprescindibles.

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Son varios los archivos fotográficos de la guerra de España del 36 recientemente descubiertos con negativos imprescindibles. Hace unas semanas se “descubría” a Guillermo Zúñiga, que ha sido comparado con Robert Capa al haber sido capaz de obtener imágenes de valor incalculable, tanto en su contenido documental como en calidad fotográfica, del mismo Robert Capa se encontraron en México el año 2008 miles de negativos perdidos y ese mismo año los hijos de Agustí Centelles localizaron una caja de galletas olvidada en el laboratorio familiar que contenían escenas de la II República y de la Guerra.

El Intruso incómodo

Manuel de Cos Borbolla, nacido en Rábago (Cantabria) en 1920 no es otro fotógrafo de esa guerra, pero su archivo, de valor incalculable, documenta la evidencia de la represión y de diferentes aspectos de la sociedad a partir de los años cuarenta. Manuel se considera a sí mismo un “intruso”, argumentando que no tiene ninguna formación periodística ni es un profesional de la imagen, pero lo cierto en es que su obsesión por documentar todo lo que va en contra de la libertad, la igualdad del ser humano o la ecología, desde la década de los cuarenta hasta la actualidad -en que sigue siendo uno de los fotógrafos activos del movimiento 15M- lo convierte en un personaje único que ha dedicado su vida a luchar desde la imagen y la palabra, acumulando un archivo de más de cincuenta mil instantáneas y más de dos mil horas de vídeo sobre la represión franquista, la deforestación en Cantabria, la desaparición de la vida rural o los movimientos sociales desde la transición a la actualidad, un archivo la mitad del cual él mismo considera que no puede mantener y por ello corre un grave peligro de perderse.

Los porqués de la lucha de este “objetor, insumiso, comunista y vegetariano” radican en la admiración que profesa en personajes como su padre, Donato de Cos Gutiérrez, un cántabro con vida de novela que había recorrido medio mundo, que participó activamente, por ejemplo, en la construcción de los primeros rascacielos de Nueva York. Un hombre ejemplar, de grandísima conciencia social, implicado en ayudar a los perseguidos que llegó a ser teniente alcalde y que sin embargo vio su final en los hornos de Mauthausen en 1941.

La infancia de Manuel se acaba con la llegada del terror a Cantabria. Falangistas que hacen y deshacen con impunidad, guardias civiles que torturan a su antojo. Personajes solidarios y avanzados a su tiempo que huyen o mueren, o ambas cosas, como su padre. Manuel, cuya vida hasta entonces había sido el trabajo en el monte, elige aprovechar la simbiosis perfecta que tiene con la naturaleza en ayudar como enlace a los guerrilleros, esas personas que todavía no se habían dado por vencidas y luchaban gracias a la ayuda de una gran red de personas, entre las cuales había muchas mujeres que fueron brutalmente represaliadas y a las que se “enquistó un profundo miedo que nunca logramos quitarles”.

Esa fue la principal actividad de Manuel en la resistencia, pero la verdad que su día a día jamás ha dejado de ser eternamente solidario. Sus ojos, acostumbrados a ver y sufrir la represión desde día en que después de tallarlo para el servicio militar fue apaleado, o el día que fue condenado a muerte “por quemar una iglesia y todas sus imágenes” (cuando en realidad lo que había hecho era ponerlas a salvo) o el día que no pudo ayudar a aquella mujer que dos guardias civiles apaleaban y vejaban con un palo hasta deshacerla, han retenido siempre las acciones de la solidaridad de un pueblo herido pero genialmente valiente –“En la cárcel de Bilbao llegamos a ser 22.000 hombres. El pueblo vasco se volcó con nosotros en una red de solidaridad para que nunca pasáramos hambre, evitando nuestra muerte.”– con su siempre especial atención a las mujeres: “Estas mujeres, las renoveras, enviaban nuestros mensajes de mano en mano, de mercado en mercado, desde Bilbao a Cantabria, de forma que muchas veces pude hacer llegar noticias a mi familia sin que fueran censuradas.”

Y en medio de la lucha y del trabajo Manuel se quitaba del sueño el tiempo para fotografiar todo lo que admiraba o repudiaba, sin pedir nada a cambio, sin aspirar a vender las imágenes ni a que se vieran, movido sólo por el hecho de conocer, de denunciar lo que no está bien. La tala indiscriminada de bosques centenarios en Cantabria o el negocio de la venta de armas fueron los primeros temas a los que se acercó, ocasionando con ello la respuesta de las autoridades que le velaban carretes y llegaron a amenazarle: “Es que puede ser usted de ETA y por eso no puede fotografiar la fábrica” –le advertían- “¿Me dice que soy yo el terrorista, ellos son los que están fabricando armas y les tendrán que dar una salida, o me va usted a decir que eso se va a quedar en un almacén?” Su amor por la naturaleza lo llevó a descubrir las cuevas del Chufín y del Soplao, donde se descubrieron pinturas rupestres de hace 20.000 años. Documentó decenas de testimonios de la represión franquista en Santander y con ellos también la desaparición de un modo de vida rural que ya no volverá a ser. En resumen un archivo fotográfico espectacular creado no por un profesional pero sí por un personaje excepcionalmente comprometido y cuya visión tiene un valor incalculable.

Manuel de Cos, sin embargo, no es ni mucho menos un fotógrafo conocido ni valorado. Su integridad y carácter le han hecho criticar mordazmente la actuación de los políticos, que nunca han protegido todo lo que él amaba. Siempre recuerda el día que escribió el poema “A un panal de rica miel / dos mil moscas acudieron / que por golosas murieron / presas de patas en él” debajo de una fotografía de las mayores figuras políticas de Cantabria. Estas cosas, claro, cierran puertas, pero Manuel nunca perdió oportunidad a la denuncia y argumenta que por ello hoy su archivo de 35.000 imágenes sobre la vida rural todavía no tienen sitio en ningún archivo de Cantabria (ni en otro) a pesar de haber sido respaldado en su calidad por organizaciones como Ecologistas en Acción.

Actualmente el fotógrafo -y vamos a llamarlo así aunque él diga que no lo es- sigue trabajando a pie de calle, con su confianza puesta en el movimiento 15M: “Ha ocurrido, lo voy a ver por fin, antes de morirme” –nos dijo cuando esto comenzó, y desde entonces ha pasado semanas en la Puerta del Sol. Todavía lo vemos haciendo miles de fotografías, porque Manuel sabe que todavía tiene mucho que aportar. Porque Manuel sigue confiando todavía en que las cosas pueden cambiar, en que un día lleguen “las madres que consigan enjendrar a los hijos que hagan de ésta una buena sociedad”, justa y humana, aquella que su padre ya estaba construyendo cuando volvió de Nueva York.

Fuente: DateCuenta. Proyecto de comunicación y educación libre

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De aquellos barros estos lodos. Sobre la edición alternativa https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/historia/es-historia-aquellos-barros-estos-lodos-edicion-alternativa/ Tue, 14 Jul 2026 13:41:26 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/es-historia-aquellos-barros-estos-lodos-edicion-alternativa/ El zoco alternativo se encuentra, de un par de años a esta parte, con un nuevo componente: la aparición de textos fotocopiados a bajo precio, lo que algunos llaman libelos, otros folletos y algunos panfleto.

La edición de esta guisa tiene múltiples ventajas: no requiere de grandes tiradas (y por lo tanto grandes inversiones de dineros, almacén...), no precisa el texto de gran extensión (hablamos de ediciones que raramente superan las 36 páginas), su fotocomposición puede hacerse en cualquier ordenador personal,...

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El zoco alternativo se encuentra, de un par de años a esta parte, con un nuevo componente: la aparición de textos fotocopiados a bajo precio, lo que algunos llaman libelos, otros folletos y algunos panfleto.

La edición de esta guisa tiene múltiples ventajas: no requiere de grandes tiradas (y por lo tanto grandes inversiones de dineros, almacén…), no precisa el texto de gran extensión (hablamos de ediciones que raramente superan las 36 páginas), su fotocomposición puede hacerse en cualquier ordenador personal,…

Objetivamente tienen todas las cualidades para que los francotiradores de la crítica teórica nos regalen con interesantes cuestiones que quedan al margen de un formato más perenne como el del libro, o menos circunstancial que el de la revista. Bienvenidos sean. Lástima que en ellos se hayan reproducido las deficiencias características del espacio alternativo.

Nace el libelo

Con un buen comienzo, como fueron los cuadernillos elaborados por el colectivo Etcétera, donde las más de las veces aparecían traducciones interesantes de crítica a la tecnología, el sindicalismo, el trabajo, artículos desconocidos de clásicos en castellano (como el libertario Flores Magón, contemporáneo de Zapata) o de seguros valores actuales (el argentino Christian Ferrer…) o reediciones de textos publicados en el boom editorial anti-Transacción Democrática (como fue la reimpresión del “Quién mató a Ned Ludd” de los Zerzan, aparecido en la separata de los olvidados cuadernos “Nada”), pasamos a la actual aparición en aluvión de variopintos folletos.

Esta verdadera invasión libelar, obedece más a un activismo vacío de propósitos (salvo el de perpetuarse a sí mismo) que a una voluntad comunicativa. Retrocedamos.

La deriva de las distris

Hace una década las distribuidoras alternativas comenzaron a racionalizar la difusión de algunas revistas políticas, zines tribales y de autoproducciones musicales en formato cassette. Pronto comenzarían a centralizar también el proceso de edición musical, poniendo sus infraestructuras al servicio de los grupos locales.

Más tarde empezarían las producciones propias de las distribuidoras, que enfilaban así el proceso de convertirse en editoras, camino en el que algunas, alcanzando la mayor de las paradojas, se convirtieron en editoras de éxitos musicales para los canales comerciales, ingresos por los cuales han podido mantener el chiringuito militante (como ejemplo el caso de El Lokal de Barcelona, que gracias a sus ventas de productos resultones como Banda Jachís en una cadena de franquicias española consigue la financiación necesaria para su funcionamiento).

A esta deriva de las distribuidoras se añade la total saturación de autoproducciones musicales que imposibilita el conocimiento de los objetos en distribución, cuestión que se suple con la confianza en el saber hacer de las distribuidoras-editoras, ante la incapacidad real de un conocimiento crítico de las referencias musicales. [Hablamos de creación musical, regada de contenidos políticos, lo que da juego a la aparición de múltiples estilos musicales, aunque los más sean derivaciones de la actitud punk (aunque nos encontremos con punks, jarcores, thrasheros, rigis y todos sus cruces)].

Aunque también, una porción considerable de la edición, obedece a la necesidad de las propias distribuidoras-editoras de convertir en continuo un flujo de mercancías que asegure la supervivencia de la misma. Se da entonces una perversión en el sentido de que algunas ediciones se lanzan para perpetuar los canales de una distribución profesionalizada que precisa de un flujo constante para su pervivencia. Y si añadimos el hecho de que algunas distribuidoras son auténticas experiencias de autoempleo en la economía sumergida nacida alrededor de la comunidad radical, comprendemos mejor la aceleración de esta tendencia.

A finales de los noventa entonces, coincide en el tiempo un agotamiento por saturación en la distribución de las creaciones musicales de los grupos locales, con el fortalecimiento de los canales comerciales (como la aludida cadena de franquicias especializada en la escena “independiente”, o el afianzamiento de salas comerciales o institucionales que dan un hueco a esta escena, concursos que captan a los grupos locales,…)

Al mismo tiempo, se constata la despolitización creciente de la escena, que como reacción encumbra a los grupos del llamado anarco-punk. La insatisfacción, que surge de unas estructuras políticas (las distris) mayormente dedicadas a la difusión de creación musical, da pie al boom del libelo, que situamos inmediatamente posterior a las Jornadas de Distribuidoras antiautoritarias de Barcelona.

El desierto de prédicas

Al terreno abonado de los particulares de la distribución alternativa, se suma la ausencia objetiva de textos antiautoritarios por aquellas fechas: habían desaparecido físicamente los restos de las editoras que sucumbieron con “el cambio” socialista y el renacimiento editorial del 2000 no se había producido todavía (con sus experiencias colectivas como Traficantes, Etcétera, Likiniano o Diatriba, militantes como Literatura Gris, de creación como La Torre Magnética o Pepitas de Calabaza, cooperativas como Alikornio, o supervivientes de los noventa como Virus).

También aquí es determinante la aparición de nuevos impulsos en el campo de las ideas [como el surgimiento tras las detenciones de Córdoba de una estela de seguidores insurreccionalistas que tratan de introducir textos de la madura escena editora de folletos italiana (consecuencia lógica del sindicalismo sistémico de CGT y de la fosilización de la tradición anarquista y la posterior guettificación de CNT) o la reaparición estelar de un revalorizado post-situacionismo en la línea Ratgeb, (derivado del uso y abuso de los textos anclados en el Archivo Situacionista Hispano de internet, que ha contribuido a su pesar a fijar una ideología)], para que reaparezcan textos proselitistas en su mejor sentido.

El último ingredientes del cóctel se encuentra en el agotamiento de las revistas antiautoritarias, aquejadas de vejez en su fórmula de miscelánea [cuestión más perceptible cuando surgen iniciativas con un querer decir (por ejemplo, el primer número de Maldeojo)].

…Estos lodos

Tras todo lo dicho llegamos al momento actual donde confluyen gran cantidad de textos de carácter proselitista (reediciones de clásicos anarquistas, traducciones insurreccionalistas, préstamos pro-situs…), pero que, las más de las veces, su edición no obedece a una voluntad ideologizante, sino a la perpetuación de un flujo de mercancías, en manos de la ya descrita distribución profesionalizada (el colmo de esto es reeditar lo que otro colectivo o distri ha decidido dejar como agotado) o al activismo mecánico de muchos colectivos (donde se publican textos en evidente antítesis entre ellos).

Así, en la actualidad, las ediciones que nos saturan obedecen a la definición sistémica de información: por encima de aquella que nos aportaba criterios de novedad e interés, la actual es la de conjunto de signos emitidos (sin cualidades ni voluntad formativa).

Porque la gran diferencia con la edición y distribución musical reside en que la edición de texto ideológico debería suponer una adhesión a los contenidos del mismo y una apuesta por su aplicación. Frente a esto, observamos libelos editados con contenidos homófobos, darwinistas,… y otras mierdas, que ya superan el umbral de nuestra tolerancia.

Sumemos a todo esto que la progresiva influencia en la escena de las maneras universitarias, ante la falta de producción de un pensamiento en conflicto propio, supone la asunción de sus modos de hacer [en los cuales el pensar es oficio y no vivencia reflexiva de los hechos].

Hablamos, por ejemplo, del culto a los autores, que propicia la edición sucesiva de sus escritos aunque estos sean contradictorios entre sí o incluso reaccionarios (como ocurre con el penoso “Panegírico” de un postrero y ya deificado Debord o la reciente edición en castellano del último libro de Vaneigem “Por una Internacional del Género Humano”, texto que destila un podrido tufo a idealismo de primer mundo, culmen del maximalismo huero del autor: un texto que hará las delicias de los estudiantes de primer ciclo de Bellas Artes).

O de la sabiduría de solapa, herencia que nos ha llegado a través de los estudiantes de Periodismo, que aprendieron a repetir generalidades y a realizar el plagio escolar de las contraportadas de los libros. Esta práctica periodística, que sustituye con la reseña a la crítica valorativa, la constatamos en muchas de las publicaciones libertarias, al hablar de los libros o folletos editados (quizá su causa sea la ya citada superproducción y el deficiente voluntarismo de estas publicaciones). Así se recomiendan con lugares comunes y confiando en la bondad de la solapa, lo que podrían ser auténticos bodrios. (Escuela de esto sería la reseña en el periodístico Molotov de “Ocupación, represión y movimientos sociales”, típico libro de jornadas, donde profes ajenos a la escena, junto con algunos protagonistas, pontifican sobre la ocupación. Por arte del autobombo reseñil se convierte en reflexión y trabajo del propio movimiento. Intoxicador. Patético).

Adelante con los faroles

Con lo dicho, no queremos ofrecer una visión fatalista o puntillista, sino abrir un debate para en él decir en voz alta que la edición de texto político debe obedecer a una política editorial en la que se apueste decididamente por contenidos con voluntad formativa, y en la que se ha de ser responsable hasta las últimas consecuencias de las propuestas que en ellos se emiten.

Por algo apostamos por apropiarnos del término libelo (originalmente libro de pequeño formato en el que se difama a alguien), para resituarlo en texto breve y vehemente capaz de sacudir conciencias.

Reaccionemos. Las inercias burocráticas o militantistas pueden dejar en nada lo que deberían llegar a ser los zarpazos certeros del dardo libelar.

Fuente: Ekintza Zuzenanº 28.

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Rafael Barret: el escritor torrelaveguense de espíritu anarquista y fama de duelista https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/historia/es-historia-rafael-barret-escritor-torrelaveguense-espiritu-anarquista-fama-duelista/ Tue, 14 Jul 2026 13:41:15 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/es-historia-rafael-barret-escritor-torrelaveguense-espiritu-anarquista-fama-duelista/ No siempre dejamos constancia del necesario interés por defender lo nuestro y a los nuestros. Tenemos biografías de gran valor en muchos campos y para la inmensa mayoría de la población cántabra parecen personajes extraños, cuando se trata de un patrimonio de prestigio para nuestra comunidad.

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No siempre dejamos constancia del necesario interés por defender lo nuestro y a los nuestros. Tenemos biografías de gran valor en muchos campos y para la inmensa mayoría de la población cántabra parecen personajes extraños, cuando se trata de un patrimonio de prestigio para nuestra comunidad. Es el caso del escritor torrelaveguense Rafael Barrett Álvarez de Toledo (1876-1910) al que apenas se ha dado relieve aquí y, sin embargo, es considerado por escritores de la talla de Roa Bastos o José Luis Borges como uno de los grandes de las letras españolas a caballo entre el siglo XIX y XX.  En Torrelavega, su villa de nacimiento, apenas le hace justicia una pequeña calle dedicada a su recuerdo –la que en La Llama sale de Bodegas Monasterio a Manuel Carrera-, después de que se insistiera hace unos años sobre su proyección literaria gracias al empeño personal de uno de sus estudiosos más destacados, el médico y escritor Roberto Lavín Bedia (1).

Quizás no haya un escritor de los grandes  sobre el que más se ha discutido en relación a su origen natal. De los archivos de la desaparecida Iglesia de la Consolación de Torrelavega -que hasta 1937 se levantó en lo que hoy es el templo de la Virgen Grande-, se desprende que Barrett nació en la entonces villa torrelaveguense el 7 de enero de 1876, dos semanas más tarde de la cuarta y definitiva época iniciada por el decano de la prensa local y, desde 1909 hasta 1937, de la prensa cántabra, El Impulsor, bajo la dirección del boticario Juan Francisco López Sánchez, así como el año de la creación de la Institución Libre de Enseñanza. Era hijo de un inglés de Coventry y de una Álvarez de Toledo, perteneciente a la familia de la Casa de Alba. O, lo que es lo mismo, Barrett tenía origen aristocrático.

Es curioso que el origen  natal de Barrett haya estado perdido durante mucho tiempo en una sucesión de errores, dudas y confusiones y, aquí, cruzados de brazos, en la indiferencia.  Fíjense que Armando Donoso, uno de sus primeros críticos, le dio por nacido en Algeciras; Carmelo M Bonet, señala en sus estudios sobre Barrett que nació en Argelia; de origen catalán le citó Carlos Zubizarreta; por su parte Sainz de Robles y José Luis Borges le identifican como escritor argentino y, finalmente, Eduardo Galeano afirma que Rafael Barrett nació en Asturias. Sin embargo, este genio de las letras hispanas del que muy pocos han oído hablar, aquí en Cantabria, donde sigue siendo un gran desconocido, es reconocido mundialmente hasta el punto de que  el premio Cervantes, Roa Bastos, le define como el maestro de los escritores paraguayos y Borges recomendara con insistencia la lectura de su obra. Recientemente La Vanguardia, en su sección de opinión, le dedicaba una página con el título ¡Que grande fuiste, Barrett” (2), sucesión de valoraciones que aconsejan la promoción de alguna de sus obras, cuando recientemente se han editado parte de sus artículos bajo el título A partir de ahora el combate será libre.

Hombre de honor, retador y duelista, anarquista y excelente padre de familia, la biografía de este torrelaveguense es apasionante. Vamos a fijarnos en algunos detalles de su vida, dejando para otra ocasión su obra literaria.  Comienza su agitada vida en Madrid donde estudia ingeniería, imputándosele en sus años de juventud  una acusación ante la que se rebeló. Un conocido abogado madrileño, José María Azopardo y Camprodón, le acusó de homosexual, en aquella época un insulto de los más gordos. Lo primero que hizo el torrelaveguense fue retarle a un duelo, pero enterado el abogado acusador que Barrett manejaba muy bien el florete y la pistola, a través de amigos contacta con el Duque de Arión, presidente del Tribunal de Honor, con el fin de librarse del duelo, que finalmente dictamina que Barrett “no era digno de apelar al terreno del honor para ventilar como caballero la ofensa recibida”. Si la acusación de pederasta ya fue mucho para Barrett –un tipo guapo, alto y elegante según Ramiro de Maeztu-,  el dictamen del Tribunal de Honor fue definitivo para defender su  prestigio por otros derroteros. Y no le quedaban muchos, después de que seis médicos certificaran que la acusación había sido un infundio.

La ocasión la buscó y le llegó antes de su marcha al cono sur americano. El 24 de abril de 1902 en plena función del Circo Parish, en Madrid, entra Barrett y apalea ante todo el mundo al duque de Arión. La prensa de la época indica que lo hizo con saña, dolido por su honor atacado, con una fusta como si tratara de domar a un caballo. Fue un escándalo monumental en el Madrid de la época,  surgido de un hombre de raza que nada le impedía defender su honor mancillado. De inmediato, los periódicos afines al duque de Arión impulsaron una campaña para sepultar al torrelaveguense, anunciando cruelmente que el joven Barrett   se había suicidado en Biarritz. Todo un montaje, pero calumniado y muerto oficialmente, a Rafael Barrett solo le quedó la aventura de trasladarse a América.

No entró con buen pie en el primer país que eligió para reiniciar su azarosa vida. En Argentina es también atacado su honor por el periodista Juan de Urquía (que firmaba con el seudónimo de Capitán Verdades). Retado a duelo, éste se ampara en la descalificación del Tribunal de Honor de Madrid. Se teme a Barrett por su buen manejo de las armas y por su ímpetu no controlado, que hace que el cántabro terminara apaleando a un inocente director de hotel de Buenos Aires al confundirle con el agresor de su honor. Es otro error de la justicia pública a la que se vió abocado Barrett al negársele la reparación a su honor. 

De Argentina viaja a Paraguay, país en el que nace un hombre nuevo que va a demostrar todo su talento y su capacidad de pensador y escritor. Barrett se implica con valor en la denuncia de la injusticia social, asumiendo un radicalismo próximo a ideas anarquistas. Comienza a escribir y reflejar en sus artículos el drama de una sociedad profundamente injusta en la que unos pocos ricos  decidían sobre la inmensa mayoría. Las autoridades represivas desconfían de él y pronto comienza a sentir que es persona no grata para las clases dominantes; es apresado y, finalmente, deportado a la selva del Matto Grosso brasileño. 

Regresado a Paraguay -país en el que vive siete años y forma su familia-  es cuando en pocos años escribe casi toda su obra literaria desparramada en numerosos periódicos de los países del cono sur americano. Son los primeros años del siglo XX y ya es un adelantado en lo social y en la promoción de una conciencia ecologista, tiempos en los que hace famosa su frase “el Estado roba con una mano y degüella con la otra” (3). Escribió para una sociedad que no era la más propicia para recibir positivamente sus ideas críticas, ya que aquellos a los que defendía –a los oprimidos y a los marginados, que eran la mayoría- no sabían leer.

Murió Rafael Barrett Álvarez de Toledo en la francesa ciudad de Arcachón, donde había acudido desesperadamente para intentar superar una tuberculosis. Era un día de diciembre de 1910 a los treinta y cuatro años de edad. De su obra, ha surgido con el tiempo el mejor de los epitafios: el cántabro Barrett ha sido uno de los grandes precursores de la literatura social americana. Ante tan elocuente manifestación de reconocimiento, sólo nos cabe afirmar:  ¡Gloria a este torrelaveguense!, desconocido e ignorado en su tierra natal.

 

NOTAS.

(1). Roberto Lavín Bedia, médico y escritor, es el más destacado experto en Cantabria de la obra de Barrett. El pasado 18 de noviembre pronunció una interesante conferencia sobre el escritor torrelaveguense en la Tertulia Goya de Santander.  

(2). Gregorio Morán en La Vanguardia de 24 de mayo de 2003. En el artículo se cita a Torrelavega como lugar de nacimiento de Barrett “ cuando esta villa cántabra  no era más que un importante cruce de caminos y no la ciudad industrial y maloliente que hoy es”.  

(3). Rafael Barrett: el hombre y su obra, por Francisco Corral Sánchez-Cabezudo del Instituto Cervantes.

Texto extraido de Cantabria24horas.com

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Fernando Gómez Peláez (1915-1995) https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/historia/es-historia-fernando-gomez-pelaez-1915-1995/ Tue, 14 Jul 2026 13:41:15 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/es-historia-fernando-gomez-pelaez-1915-1995/

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El 22 de febrero de 1915 nace en Torrelavega (Santander, Cantabria, España) el periodista y militante anarcosindicalista Fernando Gómez Peláez. Nacido en una familia de modestos comerciantes, su actividad en el movimiento obrero comienza con su militancia en «Vanguardia Federal», agrupación local del Partido Republicano Democrático Federal, que seguía los postulados de Pi y Margall, organización a la que representó en los congresos federales de Madrid de 1932 y 1933. También ocupó la secretaría del Ateneo Obrero de Torrelavega, centro cultural de tendencia libertaria. 

Sus primeras crónicas periodísticas publicaron en La Región. Periódico de clase , diario obrero de Santander donde hará trabajo como corresponsal desde el movimiento revolucionario de octubre de 1934 hasta el estallido de la guerra civil. 

En 1935 ingresó en la Unión General de Trabajadores (UGT), presidiendo la Bolsa del Trabajo de Torrelavega y organizando el Sindicato de la Industria del Caucho desde su puesto de trabajo en la fábrica alemana de neumáticos «La Continental». Con la guerra, el sindicato pasó a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), en una práctica de reubicación ideológica muy extendida en Cantabria y Asturias, donde la unidad sindical era un principio específico hasta ese momento. 

Cuando estalló la guerra, y ya como militante cenetista, intervino en el control obrero de la fábrica. Participó en la Comisión de Abastecimientos de Torrelavega y se incorporó en las Milicias de Montaña Confederales al frente de Burgos, como corresponsal de guerra. Siguió la campaña de Asturias como comisario de Ingenieros, consiguiendo finalmente la evacuación a Francia pasando por Avilés. Cuando volvió a la Península, ingresó en la Escuela de Defensa Especial Contra Aeronaves (DECA) de Girona, de donde salió con el grado de sargento administrativo hacia la campaña del Ebro. El 9 de febrero de 1939 cruzó la frontera, junto con miles de refugiados en un éxodo en masa. Por el paso de Perthus llegó al campo de Sant Cebrià, primera etapa de su destierro que duró más de tres décadas. Después de los campos de concentración (Barcarès), las Compañías de Trabajo, el intento no exitoso de trasladarse a México, y el paso por la cárcel de Burdeos durante la ocupación alemana, llegó la Liberación y con ella la vuelta de la CNT, ahora en Francia. 

En marzo de 1946 el sindicato anarcosindicalista le encargó la dirección de Solidaridad Obrera , semanal de fuerza tirada que contó con colaboradores de prestigio, como Salvador de Madariaga, Luis Araquistain, Chicharro de León, Bosch Gimp, Juan Andrade o Albert Camus – de quien hará su necrológica («Camus, el espagnol») para el periódico Le Monde Libertaire . Esta publicación, continuación en el exilio de la histórica publicación libertaria, la editaba en París la fracción que tras la ruptura confederal de 1945 se definió como «anticolisión colaboracionista» o «apolítica», frente al sector que secundó desde el exilio la participación de los comités de España en alianzas políticas contra la dictadura. Dirigió este periódico hasta 1954, y además su colección de libros, folletos y el suplemento mensual de carácter literario. 

En 1954 comenzó a trabajar como corrector en la editorial Larousse, donde coincidió con el viejo militante libertario Antonio García Birlan ( Dionysios ) y, más tarde, con su amigo Mariano Aguayo. Se adhirió al Sindicato de Correctores de la Confederación General del Trabajo (CGT) de París y ejerció como delegado de empresa durante una temporada. En diciembre de 1957 comenzó a editar la efímera revista mensual Atalaya.Tribuna confederal de libre discusion , el tono crítico de esta publicación provocó la irritación del Secretariado Intercontinental (SI), máximo órgano de la CNT de España en el Exilio, que bloqueó su aparición después de siete números. Atalaya representaba la primera expresión pública de descontento militante en las filas del sector «apolítico», descontento dirigido especialmente hacia Germinal Esgleas, secretario general del SI, y sus posiciones inmovilistas. Esgleas sería sustituido en agosto de 1958 por Roque Santamaría, acelerando un acercamiento entre las fracciones escindidas de la CNT que concluyó en el Congreso de 1961 de Limoges, llamado «Congreso de la Reunificación». 

Pasado un primer momento de euforia, la sombra de una unidad ficticia que no cubriera las expectativas de los militantes que, como Gómez Peláez, habían participado en su largo y laborioso proceso planeará durante toda la década de los sesenta, generando espacios de expresión alternativos, como los Grupos de Presencia Confederal, creados a finales de la década. Participaron en estos grupos «marginalista» venidos de diversas corrientes, críticos que sin constituirse en escisión permanecen dentro del movimiento como una facción desafecta de la línea inmovilista del nuevo vigente en la dirección de la CNT. Reunidos en Narbona en mayo de 1970, este disidentes acordaron editar un periódico mensual, Frente Libertario , encargando su dirección a Gómez Peláez. Cuando salió el primer número, en julio de 1970, ya había sido expulsado de la CNT por una orden de 1969 de la Comisión de Asuntos conflictivos. Este organismo, creado en el Pleno de Marsella de 1967, expulsó en pocos años un tercio de los militantes del exilio, en ocasiones Federaciones Locales enteras que se negaban a acatar la orden contra uno de los afiliados. Entre los inculpados podemos citar militantes destacados como Cipriano Mera, José Borrás, Mercelino Boticario, Roque Santamaría o José Peirats. 

Entre julio de 1977 y octubre de 1982 dirigió el bimensual Confrontaciones. Boletín interno de las Agrupaciones Confederales y Afinidades Libertarias en el exterior . Además de la actividad editorial, participó a principios de los sesenta en la «Commission Internationale de Liaison Ouvrière (CILO), fundada por su amigo Louis Mercier Vega y donde colaboró ​​Helmut Rüdiger, escribiendo en su boletín, en ocasiones bajo el seudónimo de Cristóbal Barcena 

Tras la unificación cenetista, creó con los militantes parisinos de una y de otra tendencia, el Centro de Estudios Sociales y Económicos (CESE), especie de ateneo libertario con la finalidad de organizar actividades culturales en la nueva emigración los setenta y que publicó su propia revista, Estudios Confederales 

Fue vocal del Comité Central en Francia de la Cruz Roja Republicana Española. 

Con Rudolf de Jong, del International Institute of Social History (IISH) de Amsterdam, trabajó durante años en un proyecto general de bibliografía general de la Guerra Civil española que, desgraciadamente, no consiguieron concluir. Colaboró ​​con este centro en la colección y el depósito de buena parte de los periódicos, revistas y otros materiales impresos del movimiento libertario en el exilio. Constituyó también, con su amigo Aguayo, un fondo fotográfico de la Guerra Civil, actualmente depositado en el «Asociación Guilda Cultural» de Mérida. Escribió además en multitud de revistas ( Interrogations Cuadernos de Ruedo Ibérico El Luchador Tierra y Libertad , etc.) y colaboró ​​en la edición de varios volúmenes, como las memorias de Cipriano Mera – a petición del su amigo José Martínez Guerricabeitia, director de «Ediciones Ruedo Ibérico» de París – o algunas novelas de Ramón J.Sendero. 

Durante la primavera de 1976, acompañado de su hijo Freddy, también militante libertario, pisó por primera vez la Península desde que la dejó en febrero de 1939. En 1980 participó en el Pleno Nacional de Regionales de Madrid representado el grupo de Narbona. En 1982, muerto Roque Santamaría, encabezó la fracción de los Grupos Confederales. Ya jubilado vivió a caballo entre París y Santander, ya mediados de los años ochenta, el Ayuntamiento de Torrelavega le propuso redactar sus recuerdos de juventud. Afectado por los primeros síntomas de la enfermedad de Alzheimer, escribió Aquellos años, Torrelavega. Vivencias, recuerdos y desilusiones de un libertario torrelaveguense , que finalmente no se publicó y quedó depositado en el IISH. Publicó Leyenda y realidad (1961) y Santiago Carrillo huevo l’histoire falsifiée (1977).Fernando Gómez Peláez murió el 15 de julio de 1995 en Fontainebleau (Isla de Francia, Francia) y fue enterrado el 26 de julio en el cementerio de Bagneux, cerca de París. 

Su compañera, Consuelo Tourman ( chelín ), que colaboró ​​con «Mujeres Libres» de París y de Londres, murió el 17 de agosto de 1997 en Montrouge. 

El archivo de Fernando Gómez Peláez, depositado en el International Institute of Social History (IISH) de Amsterdam, es uno de los fondos documentales más importantes del exilio libertario español, fuente fundamental para el conocimiento del anarcosindicalismo de posguerra.

Segunda fila: Francisco Isgleas, Federica Montseny, Germinal Esgleas y Blanco. Primer plano: Laureano Cerrada, Fernando Gómez Peláez y Esteban Navarro (Francia, 11-04-1946)

Confeccionando el periódico Atalaya . De izquierda a derecha: José Dueso, Antonio Téllez, Fernando Gómez Peláez, José Muñoz y Molinos (1958)

Fernando Gómez Peláez en el Congreso de Unificación Confederal (Madrid, 29 de junio y 1 de julio de 1984)

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Casa el Toju https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/historia/es-historia-casa-toju/ Tue, 14 Jul 2026 13:41:15 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/es-historia-casa-toju/ Casa el Toju:

“Un lugar donde compartir, donde cada persona pueda desarrollar sus propias inquietudes”, así se define este espacio. Situado en Ruente, el proyecto constituye una interesante alternativa dentro de Cantabria, un espacio juvenil de tintes libertarios que ofrece salidas para la sociedad en que vivimos.

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Casa el Toju:

“Un lugar donde compartir, donde cada persona pueda desarrollar sus propias inquietudes”, así se define este espacio. Situado en Ruente, el proyecto constituye una interesante alternativa dentro de Cantabria, un espacio juvenil de tintes libertarios que ofrece salidas para la sociedad en que vivimos.

El proyecto, iniciado en el año 2003, se desarrolló de manera imprevista, según aseguran sus propios miembros. El edificio había permanecido desalojado lo menos dos décadas cuando comenzaron a desarrollarse las primeras actividades, pero la idea de ocupar no se planteó en un principio, debido a la temprana edad del grupo. Estos decidieron ponerse en contacto con el propietario de la vivienda, para determinar la situación. Un año después, en el verano de 2004, se aprobó un contrato (de tipo simbólico) y desde entonces las actividades realizadas en la casa han sido de todo tipo; charlas, conciertos, comidas populares…

Determinadas actividades desarrolladas resultaron molestas para algunos vecinos. Por ello, en el 2006, se realizó en el municipio una recogida de firmas contra El Toju que, sin embargo, no fue secundada por el pueblo. A pesar de ello, los eventos musicales de la casa fueron prohibidos por la alcaldesa. Los integrantes decidieron recurrir, consiguiendo levantar la prohibición.

Catorce personas forman parte de la “casa el Toju” hoy día, aunque participan en ella muchas más. Actualmente, el espacio cuenta también con una biblioteca y con una huerta ecológica; están pensando en realizar un pequeño gimnasio. Entre las actividades futuras de la casa, ya se está preparando el cuarto concierto de verano que tendrá lugar este año.

Reglas de la casa

- Dejar el lugar tan ordenado como lo encontré o mejor.
- Cada cual se responsabiliza de la vivienda en el momento en que la abre.
- No al comercio ni consumo de drogas tales como cocaína, speed…
- Compromiso de tratar los problemas según vayan surgiendo, no dejando pasar las cosas.
- Las decisiones se tomarán de forma asamblearia.

(Publicado en Diagonal cantabria )

Notitcias relaccionadas:

-01/10/08 Nueva web de Agitación Rural.

-25/10/06 Nueva biblioteca popular.

-05/11/07 Comedor pro-presos, charla anitpsiquiatria y concierto

 

 

 

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Ateneos libertarios. Historia y vigencia https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/historia/es-historia-ateneos-libertarios-historia-vigencia/ Tue, 14 Jul 2026 13:41:15 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/es-historia-ateneos-libertarios-historia-vigencia/

Ateneu Llibertari del barrio del Clot (Barcelona), años 30.

La palabra ateneo proviene del culto a Atenea -protectora griega de las artes y las ciencias- y seguramente fue escogida por quienes vieron en ese nombre el más apropiado para designar unos espacios de cultura y formación.

En España, los ateneos empezaron a desarrollarse, principalmente en las ciudades, durante la mitad del siglo XIX, en los albores de la revolución industrial y en una época en la que también el cooperativismo, unificador de valores como la unión y la autogestión, también daba sus primeros pasos, especialmente en zonas rurales. Poco después de su nacimiento, esos primeros ateneos, nacidos de la iniciativa popular, perderían influencia para ser absorbidos por buena parte de la burguesía y la iglesia católica, situación que se mantuvo hasta aproximadamente los primeros años del siglo XX. Es entonces cuando nacen los ateneos populares, los centros republicanos y las casas del pueblo, auténticas universidades que contribuirán a crear una opinión crítica y analítica. De entre ellos, los ateneos libertarios, a partir de la Segunda República, vieron cómo progresivamente sus locales se iban llenando de obreros que pretendían acceder a la cultura almacenada en las bibliotecas que cada centro tenía. Ese afán por cultivarse sería su punto de partida, mientras que las asambleas, conferencias y otros actos se convertirían en el camino escogido para rebelarse contra una sociedad que les había convertido en meros productores, en esclavos asalariados, tanto a ellos como a su numerosa descendencia.

 

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Ateneu Llibertari del barrio del Clot (Barcelona), años 30.

La palabra ateneo proviene del culto a Atenea -protectora griega de las artes y las ciencias- y seguramente fue escogida por quienes vieron en ese nombre el más apropiado para designar unos espacios de cultura y formación.

En España, los ateneos empezaron a desarrollarse, principalmente en las ciudades, durante la mitad del siglo XIX, en los albores de la revolución industrial y en una época en la que también el cooperativismo, unificador de valores como la unión y la autogestión, también daba sus primeros pasos, especialmente en zonas rurales. Poco después de su nacimiento, esos primeros ateneos, nacidos de la iniciativa popular, perderían influencia para ser absorbidos por buena parte de la burguesía y la iglesia católica, situación que se mantuvo hasta aproximadamente los primeros años del siglo XX. Es entonces cuando nacen los ateneos populares, los centros republicanos y las casas del pueblo, auténticas universidades que contribuirán a crear una opinión crítica y analítica. De entre ellos, los ateneos libertarios, a partir de la Segunda República, vieron cómo progresivamente sus locales se iban llenando de obreros que pretendían acceder a la cultura almacenada en las bibliotecas que cada centro tenía. Ese afán por cultivarse sería su punto de partida, mientras que las asambleas, conferencias y otros actos se convertirían en el camino escogido para rebelarse contra una sociedad que les había convertido en meros productores, en esclavos asalariados, tanto a ellos como a su numerosa descendencia.

Durante su implantación y desarrollo la presencia del anarcosindicalismo también estuvo presente, utilizándose y compartiendo en numerosas ocasiones los locales de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Fruto de esa convivencia, muchos jóvenes también militarían en las Juventudes Libertarias, y muchas mujeres tomarían por primera vez contacto con el ideal anarquista, asignatura pendiente, por aquel entonces, en la mayoría de sindicatos de la CNT. Eran tiempos donde se perseguía un ideal de vida libertario, algo que consideraban necesario para construir «un mundo nuevo», más solidario, igualitario, fraternal, más justo y más libre.

Gradualmente, los ateneos se irían convirtiendo en un lugar de encuentro donde confraternizar con los vecinos del barrio o pueblo, difundir las ideas libertarias en sus boletines, editar libros, organizar actuaciones teatrales y recitales poéticos, realizar conferencias, hablar sobre la salud y la sexualidad, programar excursiones o impartir infinidad de cursos, como sucedería con el esperanto. En este proceso de transformación social y búsqueda de la libertad, es importante remarcar que la adquisición de estos nuevos valores, junto con el apoyo mutuo que se vivía en los ateneos, llevó a muchos obreros a abandonar adicciones como el alcoholismo. Además, en su afán por llevar una vida más natural, también tuvo especial relevancia el auge del naturismo, siendo habitual la creación de grupos naturistas libertarios en los ateneos.

Se ha de remarcar además que en los ateneos libertarios se mantuvieron los principios educativos iniciados por las Escuelas Racionalistas, escolarizándose a los hijos de los trabajadores y procurándoles una educación neutra, científica y laica. Como muestra de la importancia de su labor educativa, decir que se les ha llegado a considerar una de las mayores instituciones culturales del primer tercio del siglo XX en España, puesto que una inmensa cantidad de personas participaron en sus actividades y clases lectivas. Otra muestra de la popularidad que adquirieron, y de la preocupación que suscitaban, se desprende de la opinión de Manel Aisa, del Ateneu Enciclopedic Popular de Barcelona. En su artículo, referenciado más adelante, sostiene, tras haber leído Lo que yo supe, del general Emilio Mola, que «se entiende perfectamente contra quién se levanto el ejército el 18 de julio en África, y el motivo no es otro que el conocimiento que estaba adquiriendo el pueblo, ese conocimiento de todos los conceptos estructurales de la vida, que dio capacidad y soltura de entendimiento y desenvolvimiento a los hombres y mujeres que procedían del obrerismo y ese saber había sido adquirido en buena parte de los ateneos convertidos en universidades populares. Sin duda se estaba creando esa capacidad para gestionar una nueva sociedad. Y eso ni militares ni religiosos podían tolerar.» Tres años después llegaría la derrota militar sufrida durante la Guerra Civil y el fin de la Segunda República. Con ella la represión, las ejecuciones y el exilio de quienes habían tenido en sus manos la posibilidad de conquistar un mundo nuevo.

Tras la muerte del dictador, el ansia de libertad propició el resurgimiento del movimiento anarquista, tanto en la refundación de la CNT como en la aparición de otros colectivos y ateneos. Sin embargo, la importancia de su función educativa no tiene hoy la misma relevancia que antaño, puesto que las riendas de la misma están «garantizadas» en manos del Estado y de la Iglesia. Así, durante la segunda mitad de los setenta, en las barriadas populares donde se volvían a crear esos espacios de libertad, los ateneos libertarios se dedicaron, entre otras cosas, a reivindicar los problemas cotidianos de los vecinos. Al principio coordinándose con unas Asociaciones de Vecinos (AA.VV.) que fueron combativas, y ya al final de esa década, ante la politización de las mismas y su asimilación institucional, a evitar que desde los ayuntamientos se tomen decisiones ajenas a la voluntad popular. Una ardua tarea si tenemos en cuenta la manipulación informativa introducida en nuestros hogares a través de la televisión, el vacío reivindicativo de las AA.VV. y la domesticación cultural realizada desde los nuevos Centros Cívicos municipales, muy alejada -no por casualidad- de la cultura reivindicativa que se promueve en los ateneos libertarios.

Actualmente, el número de ateneos libertarios es sustancialmente inferior al de otras épocas. No obstante, siguen adelante con su función cultural y reivindicativa, creando un espacio de libertad autogestionado, rechazando las subvenciones públicas que tienen aletargadas a otras entidades y dependiendo únicamente de las cuotas de sus miembros y de las actividades que organizan para recaudar fondos. Unos principios compartidos también hoy con el movimiento okupa, que ha retomado esta forma de funcionamiento en numerosos Centros Sociales.

Pako Millán

Bibliografía

  • Aisa, Manuel. A propósito delateneísmo. Enciclopedic, n.o24.
  • Ateneu Enciclopedic Popular. Barcelona, 2000. Anónimo. ¿Qué es un ateneo libertario?
  • Zambrana, Joan. La alternativa libertaria. Catalunya 19761979. Edicions Fet a má. Barcelona, 2000.

Número especial Solidaridad Obrera: 100 años de anarcosindicalismo

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La cultura obrera autodidacta en el anarquismo ibérico https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/historia/es-historia-cultura-obrera-autodidacta-anarquismo-iberico/ Tue, 14 Jul 2026 13:41:15 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/es-historia-cultura-obrera-autodidacta-anarquismo-iberico/ Uno de los méritos de mayor relieve del anarcosindicalismo español ha sido la extensión de una cultura alternativa a la oficial y sin lugar a dudas la más importante del siglo XX que haya podido hacer en España una organización obrera.

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Uno de los méritos de mayor relieve del anarcosindicalismo español ha sido la extensión de una cultura alternativa a la oficial y sin lugar a dudas la más importante del siglo XX que haya podido hacer en España una organización obrera. Su extensión abarcó la gran mayoría del proletariado industrial y agrario en un país donde el derecho a la instrucción y la cultura estaba reservado a la burguesía.

En el terreno de la educación obrera las innumerables escuelas racionalistas anarquistas tuvieron por objeto lograr la libertad absoluta de conciencia, lo que equivalía a poner los cimientos para desarrollar una nueva sociedad, más humana, inspirada en el orden natural que podía permitir el cultivo de los sentimientos y las facultades de las personas en relación con la experimentación del pensamiento.

Por ello, el anarquismo desarrolló esta cultura consubstancial con la de una clase obrera que se apropió de ella. Por ejemplo, uno de los vínculos que se pueden hallar en este sentido son los existentes entre la persona y su entorno ecológico. Un valor cultural y social genuinamente anarquista.

Como es sabido, esta cultura anarquista de la naturaleza y de la paz fue llevada a cabo por hombres y mujeres contra la voluntad de los poderes económicos y religiosos de su tiempo. Es más, esta cultura obrera, alternativa a la burguesa, desarrolló muchas ideas de gran relevancia actual frente a lo que conocemos por pensamiento único contemporáneo.

Si examinamos algunas de estas ideas y sus ensayos hasta donde fue posible su realización veremos que sus objetivos, además de trasladar el orden de la naturaleza a la sociedad, estuvieron encaminados a conseguir que la producción fuese destinada al uso y no al lucro, la distribución igualitaria del producto social del trabajo y la autogestión de la industria por parte de los trabajadores.

A pesar de topar con una fuerza tan arraigada en España como el integrismo católico y los prejuicios burgueses, la acción cultural anarquista demostró que la clase trabajadora posee tanta sensibilidad cultural como cualquier otra.

Esta demostración tuvo lugar, principalmente, a partir de julio de 1936, cuando que el poder religioso fue desplazado y la clase trabajadora pudo expresar sus ideales. Entonces fue cuando se pudo establecer un primer ensayo de sociedad democrática natural en el ser humano, posibilitando pensar en nuevos valores culturales, algo que la política cultural estatal, inmersa en la guerra civil, impidió. Ante esta situación, a partir de mayo de 1937 los anarquistas ya pusieron de manifiesto que la cultura no se pude imponer desde arriba.

Efectivamente hasta 1939, en España fue tiempo de solidaridad internacional entre la clase obrera.

Así, después de estudios como los de Lily Litvak, se puede constatar cómo la cultura obrera no profesional estaba encamina a la búsqueda de un orden social internacional que, esencialmente, conllevaba el pacifismo, la humanización del trabajo y la solución de los conflictos económicos. Se puso de manifiesto que en el orden natural no tienen razón de existir las clases sociales y que éstas son producto de las desigualdades económicas.

Esta cultura anarquista, que tenía por objeto la consecución de la emancipación social, podemos hallarla en la pedagogía racionalista con su red de escuelas en los centros obreros, ateneos, etc., en el teatro de ideas, en una prensa independiente que funcionó eficazmente como verdadero canal de información alternativo. A partir de esta prensa y de un sin fin de publicaciones, podemos hallar los primeros pasos de la educación socioambiental en España. Una educación que traza una nueva cultura del territorio a partir de la geografía social de Elisée Reclus y de una educación para la clase obrera en materia demográfica o ecología de la población a partir de Paul Robin, como fue el neomalthusianismo (procreación humana consciente y limitada).

De la geografía de Reclus surgió en los medios anarquistas ibéricos la capacidad de establecer la relación crítica entre espacio y sociedad y de que el hombre es la Naturaleza misma tomando conciencia de sí mismo.

Así fue como en los medios obreros catalanes e ibéricos, las relaciones entre agua, (el anarquismo español hizo del agua casi una religión) territorio y sociedad, fueran aprehendidas como conocimiento imprescindible para una futura organización social anarquista.

La apropiación en los medios obreros ibéricos de la obra de Reclus ofrecía las claves para interpretar la Naturaleza en términos culturales, sociales y políticos, en el momento histórico en que los anarquistas transformaron la lectura exclusivamente biologista del viejo testamento cristiano que ordenaba a los humanos el dominio de la Tierra. En su lugar, se impuso la necesidad de comprender el medio ambiente para acceder a un equilibrio ecológico humano, es decir, un proceso que requería una evolución cultural permanente ante una Naturaleza en continua transformación.

El anarquismo, a través de sus intermediarios ibéricos, proporcionó una visión global del mundo en un momento histórico en el que se consolidaban los Estados-nación. Entonces, impulsar una visión holística de la Tierra representaba una gran novedad que coincidía con el gran momento de una educación obrera que posibilitaba la toma de conciencia respecto a la Naturaleza.

De ahí que en los medios obreros anarquistas se pueda afirmar que existió una nueva cultura de la Naturaleza. Ello aportó un verdadero intentó para hallar una nueva cultura del territorio (urbanismo a escala humana) a partir de una nueva estructuración del espacio a menor escala, y con ella, la libre federación de los pueblos, se presentó como he señalado, en un momento histórico desfavorable para la consecución de la estabilidad territorial y social, como punto de partida para acceder a una verdadera descentralización política y una coevolución sustentable con la Naturaleza.

Número especial Solidaridad Obrera: 100 años de anarcosindicalismo http://www.soliobrera.org/pdefs/centenario.pdf

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La Libre. Centro autogestionado/Una concepción social de librería https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/historia/es-historia-libre-centro-autogestionadouna-concepcion-social-libreria/ Tue, 14 Jul 2026 13:41:15 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/es-historia-libre-centro-autogestionadouna-concepcion-social-libreria/

La Libre abrió sus puertas en el año 2001 como un lugar para la difusión de textos y materiales críticos con lo establecido o que promovieran alternativas. En este tiempo funcionando en el centro de Santander ha trascendido el concepto de librería. En diciembre arranca la aventura de convertirse en una librería asociativa.

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La Libre abrió sus puertas en el año 2001 como un lugar para la difusión de textos y materiales críticos con lo establecido o que promovieran alternativas. En este tiempo funcionando en el centro de Santander ha trascendido el concepto de librería. En diciembre arranca la aventura de convertirse en una librería asociativa.

Más allá de los títulos de sus estanterías, La Libre se ha convertido en un punto de encuentro y conexión entre personas, materiales e informaciones que aparecen por el amplio abanico de las temáticas sociales. También es un rincón abierto para actividades de variada índole. El proyecto asociativo que ahora comienza se entiende como el paso necesario, la forma de cumplir con el papel que juega dentro de los movimientos sociales; de una forma más abierta, perdurable y participativa.

Este proyecto tiene una intención social y transformadora. La difusión y distribución juegan un papel clave en el orden mundial: ideas, mercancías, informaciones, valores… “Abrir espacios subversivos a este monopolio era y es el objetivo. Los siete años de permanencia podrían considerarse una batalla ganada al pensamiento único”, declaran.

Como proyecto local y concreto, empezó siendo una librería alternativa. Actualmente cuenta con más estantes y títulos de lo que preveían. Pero aquel objetivo central exigía ampliar el ámbito de actuación: “Todo se ha ido construyendo espontáneamente, a medida que surgía la necesidad o la oportunidad en tal o cual aspecto. Si hay capacidad para gestionarlo, se hace”.Esta espontaneidad, guiada por una clara intención, ha llegado más allá de los libros y otros materiales para la venta –audiovisuales, revistas, fanzines, libro usado…–. También se distribuyen materiales de diferentes iniciativas sociales como cartelería, documentos, productos de cooperativas agroecológicas, recogidas de firmas, DIAGONAL, etc.. Además, es un espacio en el que se desarrollan proyecciones, presentaciones de libros, charlas, recitales, pequeñas exposiciones, reuniones de algunos colectivos y, de un tiempo a esta parte, cuenta con una pequeña biblioteca y videoteca colectiva de préstamo.

Además, es un nodo en el que se gestiona y produce un importante volumen de contactos, informaciones, recados e intercambios entre personas y grupos: “Sentimos que es como un cruce por donde pasa mucha gente diversa que circula en torno a los movimientos sociales y otra gente que se acerca a ellos”. Valoran muy positivamente este acercamiento que, a su entender, se debe tanto al contenido de los materiales que se encuentran como al contacto físico directo que se origina entre personas y propuestas.

Organización Autogestionada

El trabajo colectivo y militante hace posible el proyecto: una decena de personas más implicadas cotidianamente con La Libre autogestiona el proyecto horizontalmente. Sin embargo, subrayan que “la colaboración de otras personas y grupos es indispensable para esta aventura”.

Los ingresos que permiten el mantenimiento del proyecto se obtienen por las ventas en la librería y, con ello, se respaldan el resto de aspectos que aborda. “La librería, no obstante, es lo primero que se ve y lo que más energía requiere”, puntualizan.

En cuanto a esta viabilidad económica, señalan: “Siempre justo, mes a mes… así hasta cumplir siete años autofinanciando los gastos del local y los derivados de las actividades”. El proyecto no pretende una rentabilidad económica: “No hay remuneración para nadie; tampoco ayudas externas como subvenciones. Pero hay una rentabilidad social que compensa. Como negocio ¡sería un fiasco!”.

A juicio del colectivo que gestiona La Libre, las finanzas limitan las posibilidades: “El espacio está aprovechado al máximo y los recursos de que disponemos son los imprescindibles para desarrollar este tipo de actividad”.

Librería Asociativa

Además de la autofinanciación, encuentran carencias en “la capacidad que se ha tenido para hacer visible, y formalizar un poco, esa labor de conexión, en Cantabria, entre aspectos sociales diversos”, en lo que a difusión y distribución se refiere. “Tampoco en diseñar formas sencillas que permitan una mayor participación de todo y todos los que pasan por este lugar”, añaden.

De estas debilidades y autocríticas surge la propuesta de librería ‘asociativa’. Un modelo que ya funciona en muchos lugares (Traficantes de Sueños en Madrid, La Hormiga Atómica en Pamplona, etc.). A partir de diciembre arranca aquí.

A través de la asociación de particulares o colectivos pretenden visualizar la intención social: “Asociarte no es un contrato comercial de ofertas o interés privado, sino la mejor forma que se nos ocurrió para establecer un apoyo mutuo, para dar mayor cobertura al movimiento social de base, hacer más útil y real el proyecto. La Libre no es una propuesta unilateral y aspira a adaptarse a las propuestas de los asociados”.

Las personas y colectivos interesados en apoyar su existencia y sus actividades, pueden colaborar económicamente mediante una cuota anual de 15 euros. Esto permite que esas personas puedan acceder a libros u otros materiales más económicos –10%–. Una asamblea anual de asociados evaluará y readaptará el proceso. Por sus características, este espacio necesita contar con unos ingresos seguros de cara a mantenerlo abierto: “Una manera ágil para que más gente conozca lo que es La Libre y lo utilice. Así también pretendemos eliminar las incertidumbres y abrir nuevas posibilidades”. Por soñar, se atreven a soñar con una editorial, un centro social autogestionado más amplio o lo que sea. Lo que tienen claro es que se hará colectivamente.

lalibrelibreriaalternativa.blogspot

MÁS QUE TINTA

Además de materiales para la venta difíciles de conseguir en espacios convencionales, este rincón facilita:

Información periódica de nuevas publicaciones, de actividades que se desarrollan, de la administración y gestión del proyecto, de las propuestas, actividades y materiales de los colectivos sociales.

Títulos de libros u otros materiales que consideres interesantes para su difusión y divulgación, puedes proponerlos para que tengan aquí su hueco. Así como actividades para que se desarrollen (relacionadas con las temáticas presentes en La Libre y adecuadas a las características del local).

Conseguir, por encargo, cualquier libro que necesites independientemente de su temática. Acceder a la biblioteca y videoteca de préstamo que, al igual que el resto de materiales de La Libre, se nutre de contenidos sociales.

La distribución de materiales de colectivos, tanto para el público en general como para los miembros del colectivo. La difusión de campañas, convocatorias, etc.

Garantizar el contacto entre personas y propuestas, gestionar recados, intercambios o contactos de la más variada índole: ser un nodo de conexión.

 

Fuente: Diagonal Cantabria

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Luis Picadillo, da la bienvenida a Juan Borono en un acto multitudinario, “…EL CHOPED arrasara el día 20” https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/noticias/noticias-luis-picadillo-da-bienvenida-a-juan-borono-acto-multitudinario-choped-arrasara-dia-20/ Sun, 06 Nov 2011 23:00:00 +0000 https://devbriega.fabrikagrafika.com.es/entrevistas/noticias-luis-picadillo-da-bienvenida-a-juan-borono-acto-multitudinario-choped-arrasara-dia-20/ Luis Picadillo, da la bienvenida a Juan Borono en un acto multitudinario,

EL CHOPED arrasara el día 20”

Agencia Mofeta.

El pasado 5 de Noviembre tuvo lugar en el Real Palacio Cinco Estrellas de Santander la presentación de la nueva campaña electoral del CHOPED bajo el patrocinio de la Junta Masónica de Empresarios Cantabros (JMEC) y ante la presencia de miles de ilusionados ciudadanos.

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Luis Picadillo, da la bienvenida a Juan Borono en un acto multitudinario,

EL CHOPED arrasara el día 20”

Agencia Mofeta.

El pasado 5 de Noviembre tuvo lugar en el Real Palacio Cinco Estrellas de Santander la presentación de la nueva campaña electoral del CHOPED bajo el patrocinio de la Junta Masónica de Empresarios Cantabros (JMEC) y ante la presencia de miles de ilusionados ciudadanos.

En tan colorido acto, Luis Picadillo, líder regional de CHOrizos Por El Despilfarro, dio la bienvenida a Cantabria al Señor Borono, nueva revelación en las próximas elecciones Generales.

Juan Borono Conunbuenvino, futuro presidente del Gobierno español (actualmente candidato) dio una conferencia magistral impecable titulada: “¿Cómo están ustedes?” a lo que el ferviente público liderado por VaNe gocio Redondo, presidenta del JMEC contesto: “Bieeeeeeen!!!!”

Tras la conferencia fue presentada de manera oficial la campaña electoral para la próxima legislatura. El señor Borono, tras la lectura de su programa reitero: “prometemos y prometemos sin tacañerías, por que ustedes me importan y prometer es gratis” y se despidió de su publico con un “Relájense y Voten, de lo demás me encargo yo!” .

“Un nuevo año”, anunció el Señor Borono, “nuestra campaña estará centrada en la calle, cerca de la gente”, de manera, que estén atentos ya que quizás tengan la suerte de encontrárselo en su barrio o pueblo. Y si se han portado bien este año y no han dado mucha guerra se podrán sentar en sus rodillas y pedirle su deseo para esta nueva legistaltura.

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